Hoy que nada tiene luz sin ti, hoy que
lo veo todo gris.
Hoy que corrí hacia el mar, para intentar
hablar de mí.
Hoy que nadie sabe lo que sentí, hoy
que hasta quizás hable de ti.
Ya no puedo más, dijiste.
No hubo más silencios, ni más palabras.
No hubo más lamento, ni más
desconfianza.
Sacaste tus maletas y de mi vida
huiste.
Las gaviotas dejaron de sonar,
el cielo hasta dejó de brillar.
La vida jamás volverá a ser igual,
mis sueños contigo debieron marchar.
La luna ya no canta,
ya no brilla, ya no baila.
Jugábamos cada tarde a querernos,
y mala suerte la mía,
que ahora ya ni te tengo.
Vuelve, y vuélvete a reír,
y vuelve junto a mí, y vuelve por aquí.
Y vuélvete a reír.
Acaba de empezar a llover,
pero esta vez no cae lluvia,
sino un par de trozos de lo nuestro,
que dejamos sin barrer.
Esta guerra terminó.
Y a esto,
a esto le llaman amor.